domingo, 20 de octubre de 2013

Las 5 mejores cosas de nuestro viaje al Valle del Loira

Después de unos meses y antes de que entremos en pleno invierno he decidido resumiros mi viaje de este verano bajo "las cinco mejores cosas de nuestro viaje al Valle del Loira" en un intento de agrupar eso que más nos ha gustado, impactado, divertido y entretenido. Vamos, eso que le contamos a los amigos y familiares cuando estamos de vuelta.


1. El "Miroir d'eau" de Burdeos

Gracias a Jackie Rueda y al hecho de haberla ido siguiendo por instagram durante este verano, ví fotos en un lugar un tanto mágico llamado "espejo de agua" en Burdeos. Me enamoré de sus fotos y no podía creer la casualidad de que visitaríamos precisamente la ciudad unas semanas más tarde, así que tenía que copiarle vilmente esas imágenes.
El espejo de agua se encuentra enfrente de la plaza de la bolsa (ojo, hay que cruzar la calle y aproximarse al río) y es una "aparentemente-simple-plaza" que contiene un pequeño secreto, un circuito de dibujos de agua que entretienen a grandes y pequeños. 
El circuito comienza soplando vapor de agua, que crea un efecto fantasmal, la gente se desdibuja en la atmósfera. Después el espacio empieza a llenarse de agua. La plaza se llena de gente que moja sus pies y los niños se rebozan. Conforme la gente grita y salta el agua comienza a esfumarse y, de repente aparece el espejo todo se refleja y el suelo da al fotógrafo todo lo que necesita.  Observen.


Pasamos un rato muy divertido.

2. La ciudad medieval de Carcassone.
Teníamos ganas de visitar esta ciudad francesa, ya que somos unos aficionados al juego de mesa del mismo nombre. Carcassone es una ciudad reconstruida, que emula perfectamente cómo debía ser en su época de esplendor medieval. Repito, que es una reconstrucción y quizás por ello tenga menos valor histórico, pero no podéis dejar de visitarla ya que está muy bien recreada. Dentro está lleno de tiendecitas, bares y restaurantes y un ambiente muy pintoresco.
Hay que visitar el castillo. Os recomiendo coger audioguía, si no la visita desmerece bastante. No es económico pero son unas 3 entretenidas horas y además te explica exactamente cómo se pensó la reconstrucción medieval y por qué está allí aquel pueblo. Si podéis visitarlo de noche y de día, veréis dos Carcasonas diferentes.



3. Ir de picnic al "aire"

Al haber hecho un viaje en coche, había días que teníamos que cubrir largas distancias. Eso sumado a los horarios tan raros que tienen los franceses para comer (a las dos ya no te dan nada en ningún sitio), y lo bien preparadas que tienen las áreas de servicio en las autopistas conocidas como "aire", permitieron que pudieramos disfrutar mucho de nuestra cesta de picnic.
Os recomiendo que intentéis comprar el pan a diario en una "boulangerie" artesanal y os nutráis de los supermercados donde tienen productos de excelentísima calidad. Foies, quesos, ensaladas preparadas, cafés, etc.



 

4. Los castillos del valle del Loira
 
No recuerdo cuántos tropecientos castillos hay a lo largo del valle del Loira, por lo que si no vais a disponer de muchos días deberéis hacer una buena selección de los mismos. Para nosotros los imprescindibles han sido
Chennonceaux (de él nos gustó todo, el castillo, la historia, los jardines), Chambord (el más impresionante y enorme), Cheverny (el de Tintín, cogiendo una excursión que te lleva por un bosque de Secuoyas y un paseo en barca), Villandry (por sus hermosos jardines)tuvimos que dejar muchos otros que nos hubiese gustado visitar como Chamond sur Loire, Blois y Amboise.
Lo mejor es que madruguéis para aquellos castillos que suelen llenarse o también que aprovechéis las horas del mediodía cuando la mayoría de europeos están comiendo. En algún castillo nos costaba poder acercarnos a las cosas de la gente que había. 
Muchos castillos hacen espectáculos de luces por la noche, pero nosotros no fuimos a ninguno ya que nos lo desaconsejaron también por ser la mayoría de locuciones sólo en francés.



Castillo de Cheverny


Jardines de Villandry


5. Los globos en el cielo

Finalmente por falta de tiempo no pudimos subir en globo, pero creo que para el que se atreva, pueda y tenga un buen puñado de billetes (180 € el trayecto) debe ser una experiencia única. Sin embargo, era hermoso ver todos los días al regresar hacia el hotel una lluvia de globos surcando el cielo.




Espero que os haya gustado  y si os animáis a hacer el recorrido del valle del Loira no dudeis en preguntarme lo que necesitais.
Abrazotes!
A.

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